Directiva sobre diligencia debida de las empresas en materia de sostenibilidad

Abr 26, 2024CCVV, RSC

 

El pasado 24 de abril de 2024, el Parlamento Europeo aprobó el proyecto de Directiva sobre diligencia debida de las empresas en materia de sostenibilidad (CSDDD, por sus siglas en inglés), lo que evidencia un nuevo impulso de la Unión en pro de la responsabilidad de las organizaciones con respecto a los derechos humanos y el medio ambiente.

Entre los objetivos generales de la Directiva aprobada se encuentran:

1) mejorará las prácticas de gobernanza empresarial para integrar la debida diligencia en la gestión de riesgos en pro de la protección de los derechos humanos y el medio ambiente;

2) evitará la fragmentación de los requisitos de diligencia debida en el mercado único y creará seguridad jurídica para las empresas y las partes interesadas en lo que respecta al comportamiento y la responsabilidad previstos;

3) aumentará la responsabilidad de las empresas por los efectos adversos de sus servicios y productos y garantizará la coherencia para las empresas con respecto a otras propuestas en materia de conducta empresarial responsable;

4) mejorará el acceso a las vías de recurso y posibilidad de resarcimiento, para las personas afectadas por los efectos adversos sobre los derechos humanos y el medio ambiente del comportamiento empresarial;

5) al ser un instrumento horizontal centrado en los procesos empresariales, que se aplica también a la cadena de valor.

Al incorporar los procesos de diligencia debida en sus políticas, las empresas deben adoptar medidas adecuadas para identificar, prevenir y dar cuenta de cómo abordan las repercusiones reales y potenciales en sus operaciones, cadenas de valor y otras relaciones comerciales.

Por «medida adecuada» entendemos una medida basada en un enfoque de riesgo, capaz de alcanzar los objetivos de diligencia debida, proporcional al nivel de gravedad y a la probabilidad de los efectos adversos, y que esté razonablemente al alcance de la empresa, considerando las circunstancias del caso concreto y la influencia de la empresa en ellas, así como la necesidad de garantizar la priorización de ciertas acciones.

Por su parte la cadena de valor debe abarcar las actividades relacionadas con la producción de bienes o la prestación de servicios por parte de una empresa, incluidos el desarrollo del producto o el servicio y la utilización y la eliminación del producto, así como las actividades conexas de las relaciones comerciales establecidas de la empresa.

El radio de la cadena de valor, abarca las relaciones comerciales establecidas de fases anteriores, directas e indirectas, que diseñan, extraen, fabrican, transportan, almacenan y suministran materias primas, productos y partes de productos o que prestan servicios a la empresa que son necesarios para llevar a cabo sus actividades, así como las relaciones de fases posteriores, incluidas las relaciones comerciales establecidas, directas e indirectas, que utilizan o reciben productos, partes de productos o servicios de la empresa hasta el final de la vida útil del producto, incluidos, entre otros, la distribución del producto a los minoristas, el transporte y el almacenamiento del producto, su desmantelamiento, su reciclado, su compostaje o su depósito en vertederos.

Alcance de la directiva de diligencia debida

a) La directiva CSDDD será de aplicación para las empresas con más de 1.000 trabajadores y una facturación superior a los 450 millones de euros.

b) aun no habiendo alcanzado los umbrales a que se refiere la letra a), ser la empresa matriz última de un grupo que haya alcanzado dichos umbrales

c) haber celebrado, o ser la empresa matriz última de un grupo que haya celebrado, acuerdos de franquicia o de licencia en la Unión a cambio de cánones con empresas terceras independientes y los correspondientes cánones hayan ascendido a más de 22.500.000 de euros y siempre que la empresa haya generado, o sea la empresa matriz última de un grupo que haya generado, un volumen de negocios mundial neto superior a 80.000.000 de euros en el último ejercicio.

También será de aplicación para las empresas establecidas fuera de la Unión Europea que llevan a cabo actividades comerciales en países europeos que alcancen esos umbrales de facturación.

Aspectos relevantes de la directiva de diligencia debida

En primer lugar, la directiva impacta en la propia organización y en todas las empresas y socios comerciales que intervienen de alguna manera en la cadena de valor, ya sea en los procesos previos a la fabricación (upstream) o, parcialmente, en los procesos posteriores (downstream).

De tal forma que las empresas también serán responsables de los impactos negativos de sus socios comerciales. Asimismo, implicaría que los procedimientos de diligencia debida deberían estar presentes especialmente en las políticas corporativas y en los contratos de servicios. En estos últimos, como indica el texto, incorporando cláusulas que permitan suspender la relación contractual si el socio comercial ocasionara algún efecto adverso.

Otro de los aspectos diferenciadores es el doble enfoque de tutela. La diligencia debida pone su foco en los impactos negativos que se puedan dar contra el medioambiente, recogidos en los principales convenios en esta materia, y contra los derechos humanos, contemplados en los convenios internacionales. A diferencia del Reglamento de Taxonomía Ambiental, que se centra en los efectos adversos contra el medioambiente, la diligencia debida amplia su visión incluyendo también los impactos contra las personas.

Obligaciones para las corporaciones

La CSDDD establece algunas obligaciones para el cumplimiento de la debida diligencia en materia de derechos humanos y medio ambiente, tales como:

  • Contar con una política de diligencia debida en los sistemas de gestión de riesgos.
  • Determinar y evaluar los efectos negativos reales o potenciales en los derechos humanos y el medioambiente.
  • Prevenir y mitigar los posibles efectos negativos, eliminar los efectos adversos y minimización de su alcance.
  • Establecer y mantener un procedimiento de reclamación.
  • Supervisar la eficacia de la estrategia y las medidas de diligencia debida.
  • Obligación de reparar los daños producidos por los efectos adversos
  • Comunicar públicamente sobre diligencia debida.
  • Adaptar un plan de transición climática conforme al Acuerdo de París y con el objetivo de limitar el calentamiento global a un máximo de 1,5 °C.

De esta manera, las empresas deberán recopilar información cualitativa y cuantitativa a través de informes independientes y del procedimiento de reclamación. Además, deberán llevar al menos cada año evaluaciones periódicas de sus operaciones y en cierta medida, la de sus filiales y cadenas de valor.

Si bien la norma no alcanzará a las pymes, éstas pueden verse afectadas si forman parte de la cadena de suministro de empresas dentro del ámbito de aplicación.

El texto definitivo entrará en vigor a los 20 días de su publicación en el Diario Oficial de la Unión Europea. A partir de aquí, se abre un proceso de dos (2) años para la transposición a la ley nacional, reglamentos y otras disposiciones administrativas de cada estado miembro de la Unión Europea.

 

 

Related Blogs