Norma ISO 31022:2020: Directrices para la Gestión de Riesgos Legales
En mayo de 2020, la Organización Internacional de Normalización (ISOISO) publicó la norma ISO 31022:2020 Gestión de Riesgos: Directrices para la Gestión de Riesgos Legales. Esta norma, compuesta por seis capítulos y cinco anexos, está diseñada para ayudar a las empresas a mitigar los riesgos legales tanto internos como externos que puedan surgir en su operación.
Es importante destacar que la ISO 31022, se complementa de manera significativa con la ISO 31000:2018 Gestión del Riesgo.
La gestión del riesgo legal debe integrarse en todas las actividades y operaciones de la organización. La comunicación interna y externa, el asesoramiento y la presentación de informes son mecanismos esenciales para la gestión efectiva del riesgo legal. La falta de comunicación entre departamentos es un obstáculo común que puede superarse mediante la aplicación de metodologías de gestión del cambio organizacional.
Propósito y Aplicabilidad de la Norma:
El objetivo principal de la ISO 31022:2020 es guiar a las organizaciones en la gestión del riesgo legal, alineándose con sus operaciones y actividades. Al aplicar esta norma, las empresas pueden asegurar el cumplimiento de los requisitos legales y reglamentarios, gestionar los riesgos contractuales de manera efectiva, tomar decisiones estratégicas más informadas y mejorar su capacidad para manejar entornos legales complejos.
La ISO 31022 pertenece a la familia de normas ISO 31000, que establece principios y pautas generales para la gestión de todos los tipos de riesgos. Sin embargo, la ISO 31022 se enfoca específicamente en los riesgos legales.
Es fundamental gestionar estos riesgos de manera eficaz para garantizar el desarrollo sostenible de las organizaciones, ya que los desafíos legales pueden ser particularmente exigentes.
La ISO 31022 también enfatiza la importancia del monitoreo y revisión del riesgo legal, asegurando que los planes de tratamiento del riesgo sean revisados y actualizados periódicamente.
Además, destaca la necesidad de que aquellos designados para la gestión del riesgo legal tengan los conocimientos, experiencia y capacidad necesarios para llevar a cabo sus funciones de manera efectiva.
Definiciones Relevantes:
Riesgo Legal (término 3.2 de la norma ISO 31022): Se define como el «efecto de la incertidumbre sobre los objetivos relacionados con asuntos legales, reglamentarios y contractuales, y de derechos y obligaciones no contractuales.»
Este término abarca una variedad de aspectos, desde el cumplimiento, hasta los riesgos asociados con terceros y la posibilidad de litigios.
Ley (término 3.3 de la ISO 31022): Se define como el «sistema de reglas, principios y prácticas, que una región, país o comunidad reconoce que regula las acciones de las organizaciones.»
Beneficios y Resultados Esperados:
Implementar la ISO 31022:2020 proporciona varios beneficios para las organizaciones, entre ellos:
– Orientación para la gestión del riesgo legal, alineada con actividades de cumplimiento que aseguran que las organizaciones cumplen con sus obligaciones y objetivos.
– Enfoque estructurado y consistente para la gestión del riesgo legal, aplicable a organizaciones de todo tipo y tamaño.
– Mejora en la identificación, anticipación y gestión del riesgo legal, complementando y apoyando los enfoques existentes al proporcionar mejor información y perspectivas sobre posibles problemas.
– Apoyo a procesos de cumplimiento existentes, incluyendo sistemas de gestión de cumplimiento.
– Fortalecimiento de la función de cumplimiento, al identificar de manera más amplia los derechos y obligaciones legales y contractuales de la organización.
La implementación de esta norma puede mejorar los resultados comerciales y operativos, incluyendo una reputación mejorada, mayor retención de personal, mejores relaciones con las partes interesadas y sinergias aumentadas entre recursos y capacidades.
La ISO 31022:2020 representa un avance significativo en la gestión de riesgos legales, proporcionando a las organizaciones un marco estructurado y adaptativo para abordar los desafíos legales complejos. Al integrarse con la ISO 31000, esta norma permite a las empresas no solo cumplir con los requisitos legales, sino también mejorar su resiliencia y capacidad de respuesta en un entorno legal en constante cambio.




