La publicación de la serie de normas ISO 24495 representa un hito en la profesionalización de la comunicación, al elevar la práctica del lenguaje claro de una preferencia estilística a un estándar internacional de calidad documental y gestión de riesgos.
Este desarrollo, impulsado por la Organización Internacional de Normalización (ISO), responde a un consenso global sobre los costos y las ineficiencias operativas generadas por una comunicación deficiente en documentos críticos de sectores como el financiero, el médico y el legal.
Fundamentos y principios de la familia ISO 24495
La creación de esta norma fue un proceso de 16 años liderado por el Comité Técnico ISO/TC 37 (Lenguaje y terminología) y respaldada por organizaciones internacionales como la International Plain Language Federation (IPLF) y Clarity International.
El resultado es una familia de normas fundamentada en el consenso de expertos de múltiples países y sistemas jurídicos.
La primera norma, ISO 24495-1:2023, Plain language — Part 1: Governing principles and guidelines, establece un marco universal aplicable a una vasta gama de documentos y sectores.
Su núcleo define una comunicación clara como aquella donde la redacción, la estructura y el diseño son tan transparentes que los lectores pueden aplicar lo que necesitan, comprender lo que encuentran y usar esa información.
Para lograrlo, la norma se articula en torno a cuatro principios interdependientes:
- Relevante: El contenido debe ser apropiado y necesario para la audiencia y el propósito identificados.
- Encontrable (Findable): La información debe estar organizada de manera lógica, con encabezados claros y un diseño que facilite la navegación.
- Comprensible (Understandable): Exige un lenguaje conciso, claro y un estilo consistente en vocabulario y sintaxis.
- Usable: El documento debe ser funcional, permitiendo al lector actuar eficazmente con base en la información proporcionada.
Con esta codificación, el lenguaje claro se convierte en un requisito auditable de calidad operativa, similar a la norma ISO 9001, obligando a las organizaciones a evaluar no solo qué dicen sus documentos, sino cómo lo dicen.
La ISO 24495-2:2025, Plain language — Part 2: Legal communication, adapta estos principios al dominio legal, un campo históricamente caracterizado por su complejidad y el uso del «Legalese«.
El vocabulario legal está compuesto por términos arcaicos, redundancia y estructuras confusas, lo que aumenta el riesgo de disputas costosas. La norma afirma que la claridad no diluye el rigor legal, sino que lo desbloquea, previniendo malentendidos.
Su alcance es transversal y abarca todo el espectro de documentos legales, desde legislación y contratos hasta pólizas de seguro, testamentos y políticas internas de empresas.
Fue desarrollada para guiar a cualquier profesional que cree documentos legales, a fin de que estos sean efectivos para múltiples audiencias simultáneamente, como clientes, reguladores y tribunales.
Metodología y técnicas avanzadas en la redacción legal. La ISO 24495-2 ofrece directrices procesables para desmantelar las barreras del «Legalese«.
Entre sus recomendaciones clave se encuentran:
- Escritura (Point-First): Presentar la idea principal al inicio de un párrafo, seguida de los detalles de apoyo, para maximizar la retención y acelerar la comprensión.
- Estructura Concisa: Adherirse a la regla de «una frase, una idea» y mantener las oraciones entre 15 y 20 palabras, y los párrafos con un máximo de seis frases.
- Integración del Diseño Legal (Legal Design): La norma respalda explícitamente el uso de herramientas visuales como gráficos e íconos para clarificar conceptos complejos. Este enfoque transforma el diseño de una opción estética a una práctica de cumplimiento esperada para asegurar la encontrabilidad y la usabilidad.
- Superposición de Capas (Layering): Propone una solución metodológica para equilibrar precisión y claridad. Esta técnica consiste en presentar la información en capas, por ejemplo, una columna con un resumen en lenguaje sencillo junto al texto legal riguroso, permitiendo que cada audiencia acceda al nivel de detalle que necesita.
La adopción de la ISO 24495-2 no es solo una buena práctica, sino una estrategia empresarial con beneficios medibles.
- Gestión de riesgos: La claridad reduce la ambigüedad, que es una fuente principal de disputas contractuales y litigios. Documentos claros aumentan la confianza y el cumplimiento normativo, tanto interno como externo.
- Eficiencia operacional: Transforma los documentos legales en herramientas de negocio utilizables. Al facilitar la comprensión, se acortan los ciclos de negociación, se reduce el Time-to-Signature (tiempo de firma) y se aceleran los acuerdos comerciales.
- Acceso a la justicia: La norma funciona como una herramienta de derechos humanos. La incapacidad de comprender información legal puede tener consecuencias devastadoras para los individuos en áreas como la vivienda, la salud o las finanzas. Adoptar el estándar se convierte en un imperativo de Responsabilidad Social Corporativa que mejora la confianza pública.
La implementación de la ISO 24495-2 presenta el desafío de la auditoría. El estándar evita deliberadamente la dependencia de métricas automatizadas de legibilidad, ya que estas no pueden evaluar adecuadamente la relevancia, encontrabilidad y usabilidad contextual. Por lo tanto, el cumplimiento requiere una auditoría cualitativa experta.
El programa de estandarización continúa expandiéndose. Se están desarrollando futuras partes para la escritura científica (ISO 24495-3) y el diseño de documentos. De manera crucial, la ISO está explorando la creación de un proceso de certificación para organizaciones que demuestren producir comunicación clara de manera consistente y sostenible.
Para las corporaciones, la adopción proactiva de este estándar global, incluso antes de que sea exigido por la legislación local, demuestra la debida diligencia esperada a nivel internacional y posiciona a los departamentos legales como centros de excelencia comunicativa.




