
La Unidad Nacional de Inteligencia Financiera (UNIF) acaba de publicar una guía que muestra cómo espera que el sector minero gestione sus riesgos de legitimación de capitales. Para las empresas del sector, es una señal clara de hacia dónde se dirige la supervisión.
¿Qué es la guía?
El 22 de octubre de 2026, la UNIF remitió a las personas naturales y jurídicas dedicadas a la actividad minera la "Guía para un Enfoque Basado en Riesgos (EBR) – Sector Minería", identificada como UNIF-DSU-GUIA-2026-009. La elaboró su Dirección de Supervisión y Monitoreo.
La guía se apoya en el Decreto de Adecuación de la UNIF, en la Ley Orgánica Contra la Delincuencia Organizada y Financiamiento al Terrorismo (LOCDOFT) y en las Recomendaciones 22 y 23 del Grupo de Acción Financiera Internacional (GAFI). Esas recomendaciones se refieren a las Actividades y Profesiones No Financieras Designadas (APNFD).
Conviene precisar su alcance. No es una norma nueva con sanciones propias. Es un documento orientador que explica cómo cumplir obligaciones que ya existen. En la circular de remisión, la UNIF exhorta al sector a aplicar debida diligencia intensificada y a emitir Reportes de Actividades Sospechosas (RAS) cuando corresponda, después de analizarlos.
En la práctica, la guía muestra con qué criterios se va a mirar al sector.
¿A quién aplica?
El destinatario es amplio: toda persona natural o jurídica dedicada a la actividad minera en Venezuela.
La LOCDOFT ya considera sujetos obligados a quienes se dedican al comercio de metales y piedras preciosas. La supervisión corresponde al ministerio con competencia en minería, que la atribuye al Servicio Nacional de Fiscalización e Inspección Minera (SENAFIM), ahora SUNAMI.
La guía se suma a dos instrumentos vinculantes que el sector ya debía cumplir:
- Resolución N° 016-2025 (26/03/2025): normas de administración y fiscalización de riesgos de legitimación de capitales, financiamiento al terrorismo y financiamiento de la proliferación de armas de destrucción masiva (LC/FT/FPADM) para los sujetos regulados por SENAFIM.
- Circular UNIF-DG-DSU-04413 (10/11/2023): señales de alerta, controles internos y directrices sobre RAS para el sector minero.
¿Cuál es la relación del sector minero con la prevención de lavado de activos? La guía recuerda que el GAFI incluye la minería ilegal entre los delitos determinantes del lavado de dinero. También señala que los recursos ilícitos se legitiman por dos vías: el circuito del oro y el circuito del dinero.
Según la Evaluación Nacional de Riesgo, la mayor vulnerabilidad no está en la extracción física. Está en la conexión con el mercado monetario. El alto valor de los metales en poco volumen permite mover grandes sumas y fragmentar la propiedad fuera del sistema bancario.
Elementos clave de un compliance eficaz
La guía no se limita a pedir un manual. Describe lo que hace que un sistema de compliance funcione. Lo agrupamos en seis bloques.
1. Una matriz de riesgos viva
El punto de partida es identificar, evaluar, monitorear, controlar y mitigar los riesgos. La guía define el riesgo a partir de tres variables: amenaza, vulnerabilidad y consecuencia.
La matriz debe considerar factores del cliente, geográficos y del producto o canal. Entre ellos están el uso de efectivo, los activos virtuales, las relaciones sin presencia física y los pagos de terceros no vinculados.
La guía insiste en que la matriz debe actualizarse de forma constante. Su calidad depende de la metodología, de la información disponible y de la capacidad de demostrar que funciona.
2. Debida diligencia proporcional al riesgo
El conocimiento del cliente se ajusta al nivel de riesgo. Puede ser simplificado cuando el riesgo es bajo y reforzado cuando es alto.
Esto incluye identificar al beneficiario final, es decir, la persona que realmente controla una empresa extractiva o comercializadora. También exige atención especial a las Personas Expuestas Políticamente (PEP): aprobación de la alta gerencia, verificación del origen de los fondos y seguimiento reforzado.
3. Políticas a la medida
Las políticas de cumplimiento deben responder al tamaño, la estructura, los recursos y la complejidad de cada organización. Un formato genérico no basta.
La guía también aborda tres temas relacionados:
- delegar la debida diligencia en terceros, con requisitos claros;
- conservar los registros de las operaciones;
- evaluar el riesgo de las nuevas tecnologías antes de adoptarlas.
4. Trazabilidad de punta a punta
Para el sector minero, este es quizás el mensaje central. La empresa debe poder demostrar de dónde viene el mineral y por dónde pasa el dinero, a lo largo de toda la cadena de suministro.
5. Gobierno y comunicación
La alta gerencia tiene un rol activo. Sin su compromiso, el sistema no funciona. La guía destaca dos canales de comunicación. El primero es interno, entre la gerencia y el área de cumplimiento. El segundo es externo, entre la empresa y su supervisor.
6. Capacitación y reporte
Se requiere personal formado de manera continua, porque los riesgos cambian rápido.
Ante una sospecha razonable, el RAS debe enviarse a la UNIF sin demora, por el canal establecido. Además, está prohibido revelar que se presentó un reporte. Esta prohibición se conoce como tipping-off.
¿Qué cambia en la práctica para su empresa?
La guía no crea sanciones nuevas, pero sí cambia el estándar con el que se evaluará a las empresas. Estos son sus efectos más concretos:
La matriz de riesgos pasa a primer plano. Si su empresa no tiene una, o la tiene desactualizada, es el primer frente que debe atender. El supervisor ya dejó claro qué variables se deben tomar en cuenta.
El expediente del cliente debe ser más sólido. El beneficiario final, la condición de PEP y el origen de los fondos deben quedar documentados y no solo declarados.
El procedimiento de RAS debe revisarse. Hay que verificar quién analiza, en qué plazo, por qué canal y cómo se protege la confidencialidad.
La capacitación debe quedar demostrada. Debe ser periódica, específica para el sector y con registros que lo prueben.
La relación con la banca puede mejorar. La guía advierte que no aplicar un EBR lleva al aislamiento financiero y menciona la experiencia de Colombia. En cambio, una matriz bien implementada da certeza a los bancos y facilita el acceso a servicios financieros para la minería legal.
El cumplimiento documental ya no alcanza. La UNIF afirma que el EBR no es un ejercicio estático ni de papel. Lo que cuenta es poder demostrar que los controles funcionan.
Conclusión
Con esta guía, la prevención de LC/FT/FPADM deja de verse como una carga formal y pasa a ser una herramienta de gestión. Las empresas del sector minero que conozcan sus vulnerabilidades y apliquen controles proporcionales protegerán sus operaciones y su reputación. También tendrán una mejor posición frente a la banca y al supervisor.
El momento de ajustar el sistema es ahora, antes de la próxima inspección y no después.
¿Su empresa está preparada para lo que espera la UNIF?
En SIety Compliance hemos acompañado a diversas empresas del sector minero en la evaluación de sus riesgos, el diseño de políticas a su medida y la capacitación de sus equipos. Conversemos sobre cómo fortalecer su sistema de prevención.